Hoy vamos a preparar el arroz a la milanesa, un plato que nada tiene
que ver con nuestra popular “milanesa”. Se llama así porque proviene de
Milán, la gran ciudad situada al norte de Italia, a unos 180 km de Lucerna,
Suiza
Poné a
hervir a fuego moderado, unos 20 minutos,
en unos 750 cc de agua lo siguiente; un
tallo con sus hojas de apio, unas hojas de albahaca, un trozo de puerro,
medio tomate de esos bien maduros que estás por tirar, un ramito de perejil,
media berenjena chica, media cebolla, media zanahoria y cualquier otro poco de verdura que tengas en
la heladera y no sepas qué hacer con ella, un diente de ajo, un tallito de
romero fresco, una o dos hojas de laurel, unas flores de lavanda, un poco de
orégano, unas hojitas de menta, una cucharada de vinagre blanco y una de salsa
de soya (leíste bien, dije lavanda, la flor de la lavanda). Como te estarás
dando cuenta no le puse sal.
Te cuento que si plantas en macetas orégano,
lavanda, romero, albahaca, perejil , no me olvides y menta, y las ubicas en tu
balcón o en la ventana, además de serte de gran utilidad para darle sabor, olor y frescura a tus comidas, te servirán
para ahuyentar insectos (igualmente que no falte un buen mosquitero, por las
dudas)
Bueno, sigamos. Una vez, cocidas las verduras,
colas una parte del caldo y el resto lo
licuas, bien licuado, hasta que tome la consistencia de una mayonesa ni muy
densa ni muy líquida. Por otra parte, en una olla mediana
pones un chorrito de aceite bueno, preferentemente oliva, con un poco del
caldo que separaste, le agregás dos o tres tazas medianas de arroz blanco del
sencillo, del económico que es el menos industrializado, y a fuego moderado lo
dejás cociendo revolviendo con una espátula de madera evitando que se pegue. En
la medida que se va haciendo mas consistente le vas agregando el resto del caldo,
hasta que éste se acabe, si hace falta más líquido le agregás un poco del licuado
de verduras que acabás de hacer. Seguís revolviendo hasta que el arroz esté
cocido y la consistencia sea ligeramente
chirle, ma non tanto, cuando esto sucede, ya está listo, retiras del fuego y
vas a la heladera, sacás el queso de rayar y la ricota magra.
Queso de rayar y ricota magra no deben faltar en
una cocina taller porque de allí vamos a obtener en nuestras preparaciones el calcio que
necesitamos para mantener nuestra osamenta en forma (obviamente además de otras
cosas que ya veremos)
Volvamos al arroz milanés; rayas una taza
mediana de queso, le agregas dos cucharadas soperas de ricota, lo echas al vaso
de la licuadora donde tenés el resto del caldo de verdura licuado, le das un
golpe de licuadora para mezclar bien y se lo añadís al arroz, revolviendo
suavemente para que todos los gustos se liguen. Tapas y dejas. Al momento de
servir le agregas por encima otro poco de queso rayado y un poco de perejil
bien picadito que le da al plato un toque refrescante y de color
Podes servirlo frio y el arroz estará durito, tibio y estará medianamente durito, o caliente
y estará bien chirle, como lo comen los milaneses.
Para acompañar haces una ensaladita tricolor
con repollo violeta, lechuga verde, zanahoria , oliva, limón y listo el plato
Fijate que este es un plato
sencillo, económico, nutritivo y lo mas importante es que de esta forma tus
chicos comerán, con su rico arroz con queso, todos los nutrientes de las verduras
licuadas que de otra forma seguramente
no comerán
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