domingo, 14 de junio de 2015

un pecado capital llamado TREINTA POR CIENTO

El 30 por ciento de la comida que se prepara cotidianamente en casas y restorantes, entre otras yerbas, termina en la basura como desperdicios o sobras y esto más que un pecado es un delito que ninguna ley, ningún jurado de seguro tendrá jamás en cuenta, como tantos otros delitos legales. Qué pecado¡

Aún comprando lo justo y necesario y preparando la cantidad de comida justa, casi siempre quedaba un resto en la olla que no se tiraba, se usaba al otro día y las sobras del plato era parte de la comida del perro.
Así se cocinaba y así se cuidaba en los tiempos aquellos, no tan lejanos, en blanco y negro, en que la feria con sus tiendas de frutas, verduras, pescados, carnes, chirimbolos, quesos y embutidos, entre otras, le daban color y calor a cuadras enteras del barrio.
Eran los tiempos en que el inmigrante afincado, seguía fiel a los hábitos culinarios heredados de la cocina mediterránea de preguerra, entreverándolos con  algún guiso de nuestro norte a base de un poco de todo y a fuego lento y algún que otro asadito.
Eran los tiempos en que en el almacén del barrio las cajoneras corredizas de frentes vidriados guardaban celosas su fideo seco, el arroz, el azúcar y tantos productos por el estilo. Los tiempos del producto "suelto". (Resulta gracioso decir; suelto, no?)
Un tiempo, que en el nombre de la "pulcritud y garantía", resultó corto. Llegó con sus máquinas, sus agroquímicos, sus envasados y sus métodos de rinde, la industria alimentaria junto a intereses mucho menos pulcros que el arroz y el garbanzo "suelto".
Industria alimentaria de garantía que no obstante, hacía rato amasaba fortuna en frigoríficos y mataderos.

__   Alimento sustentable para TODOS... todos quiénes?, Viste el pabellon de la Expo de Milán, el de la rep. de Corea?, fijate, está en el blog  __

Pero no perdamos tiempo con cosas que todos sabemos, basta de "chiacherare" y vallamos a "poner las manos en la masa"

No es verdad que todo tiempo pasado fue mejor, pero tampoco es mentira.

Nadie dice que no valga la búsqueda, la investigación y el hallazgo de nuevos aportes, pero es necesario cambiar el sentido, la orientación de esa búsqueda.

A la luz de las sacras apariencias que empobrecen la discusión, mas vale la milanesa a caballo con papas fritas de tu vieja, que el mega pancho de una multinacional con todas las garantías de higiene, de sal y tenor graso saturado.

Una buena milanesa. Después de todo, porqué no? Patear lo que se dice, lo que uno mismo dice, de vez en cuando no está mal.
Una buena "milanga" no está mal. Porqué no ?... Orientar la búsqueda al encuentro con el preciado Equilibrio.

Hay formas y formas de lograr el equilibrio, de no ser cómplices del delito "treinta por ciento". Solo basta con tener la voluntad de hacerlo y disponerse a jugar en la cocina a agudizar el ingenio. Les cuento una:



                                                      Rosca polenta y "algo más"

La rosca es un círculo de polenta hecha con
una taza y media de harina de míz
dos cucharadas de ricota,
especies y sal a gusto (poca sal)
y al final de la cocción, una tacita de queso rayado;
Se cocina unos minutos a fuego lento como vos sabes, y luego mientras está caliente, la echas alrededor de la montañita del "algo más" y ya está, cuando entibia la polenta queda durita como ves.

Ahora vamos a ver qué cosa tiene nuestro "algo mas", el centro de la rosca. Teníamos en la heladera:

una taza de porotos y lentejas cocidos que llevaban unos días con aceite,
un poco de arroz chamany hervido, que como es tan versátil, no falta en la heladera,
un buen resto de ensalada mixta sin condimentar en un taper,
un zuchini mediano, un par de rebanadas de berenjena y una zanahoria que hacía una semana pedían ser rescatadas de la bandeja de las verduras,
una tacita de calamares que habían quedado de un guiso de calamares.

En suma este "algo más" fue la suma de todos esos "puchitos" de comida bien conservados, con el agregado ulterior de:

media taza de pan rayado,
media tacita de avena cocida (quaker),
condimentos varios,
un chorro de salsa de soya,
un par de cucharadas de oliva,
hierbas frescas de la huerta y dos dientes de ajo,
todo eso mas un huevo

Ahora bien, juntamos todo, lo nuevo y el algo más, lo llevamos a la procesadora, le dimos unas vueltas como para que todo se mezcle bien y tenga un solo nivel de consistencia, (si queda muy seco, seguro que no, se le agrega una o dos cucharadas de caldo o simplemente agua);

Como casi todos lo componentes estaban cocido, porque eran restos de otras comidas, acomodamos el procesado en una fuentecita con forma de budinera y lo llevamos al microhondas por unos pocos minutos (podés usar el baño de maria), luego lo dejamos enfriar un poco y lo pasamos a la fuente redonda que ves en la foto como si se tratase de un flan y le echamos por encima media taza de pulpa de tomate ligeramente rehogada solo con oliva y hierbas de la huerta para que se sienta bien el sabor del tomate y pasamos a echar alrededor la polenta caliente, le agregamos un poco de queso rayado. Luego, antes de servir lo llevamos al microhondas unos minutos y ... Un manjar¡¡


                          --- Un "micro-honda" es una cruza entre un colectivo y una moto---


y si los chicos preguntan le decís lo que usaste, pero solo después de que hayan comido.

Busquemos el equilibrio para nuestra mesa del pan cotidiano y juguemos a incluir lo que nos "va quedando"...



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